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Las tradiciones de la iglesia católica han jugado un papel muy
importante en el fervor religioso de la feligresía, por lo que
la solemnidad de Cuaresma y Semana Santa
es celebrada con mucha devoción.
Es la oportunidad de un recogimiento espiritual y de
reflexión sobre la Pasión, Muerte y Resurrección de
Jesucristo.
En esta época vienen nuevos retos y nuevas
esperanzas, especialmente con expectativas de un
cambio en la forma de vivir. Y éste, es el tiempo en el que la Iglesia
nos propone meditar y reflexionar sobre
nuestra forma de vida; dejando atrás todo lo que no nos deja
seguir adelante y esforzarnos por alcanzar aquellos buenos
propósitos tanto en la vida profesional como espiritual.
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Según la liturgia
de la Iglesia, para el
2026, Cuaresma inicia el
18 de febrero,
en el llamado Miércoles de Ceniza,
y finaliza el
29
de marzo,
Domingo de Ramos.
Es, principalmente, el tiempo para la reconciliación con Dios.
Son 40 días de preparación para la gran fiesta de la Pascua de
Jesucristo. Las lecturas religiosas en esos días se relacionan
con la conversión, la penitencia y el perdón.
El tiempo de Cuaresma se representa con una Cruz con
lienzos morados, como símbolo de penitencia.
Finalizados estos
días se inicia la celebración de
Semana Santa.
(fotografía
de archivo)
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Normalmente, la imposición de la ceniza se realiza en las
iglesias signando la señal de
la cruz en la frente de cada uno de los feligreses diciendo
una de estas dos frases
"Conviértete y cree en el
Evangelio" o
"Polvo eres y en polvo te convertirás".
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Reflexión
La imposición de la ceniza es un acto de Fe y humildad
que debe servir para promover la reflexión, el
arrepentimiento, la caridad, la penitencia y el ayuno, pues
este último es algo más que abstenerse de comer, ya que
también incluye otras privaciones para lograr una forma de
vida sencilla. Además, como resultado del ayuno unido a la
oración, el fiel creyente se sensibiliza con la caridad hacia
los hermanos más pobres y desamparados. Es un simbolismo que
se realiza como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita
a la conversión. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros,
es decir los hechos y actitudes indebidas, para dar lugar a la
novedad de una nueva vida que Cristo quiere comunicarnos con
la Pascua.
¡Dejémonos llevar
por la grandeza de la Palabra de Dios!
El gesto de las
cenizas, con el que nos ponemos en marcha, nos recuerda
nuestra condición original: Hemos sido tomados de la tierra,
somos de barro. Sí, pero barro en las manos amorosas de Dios
que sopló su espíritu de vida sobre cada uno de nosotros y lo
quiere seguir haciendo, quiere seguir dándonos ese aliento de
vida que nos salva de otro tipo de aliento: La asfixia
sofocante provocada por nuestros egoísmos; asfixia provocada
por ambiciones y silenciosas indiferencias; asfixia que ahoga
el espíritu, reduce el horizonte, y anestesia el palpitar del
corazón; asfixia que apaga nuestra Fe, enfría nuestra Caridad
y cancela nuestra Esperanza. Vivir la Cuaresma es anhelar ese
aliento de vida que nuestro Padre Eterno no deja de
ofrecernos.
Cuaresma es un tiempo en el que la Iglesia evoca la Pasión de
Cristo que precede a la solemnidad de la Pascua, es decir, que
la Iglesia se prepara a celebrar dignamente el misterio de la
Redención; verificándose la Cuaresma así misma sobre el
ejemplo de Cristo que fue tentado durante cuarenta días en el
desierto. Por consiguiente, es un tiempo de oración, ayuno y
penitencia; significando de algún modo estar espiritualmente
con Cristo para enfrentar las tentaciones del maligno.
Cuaresma asume una connotación bautismal en el sentido que las
personas, dejándose iluminar por la palabra de Dios, tienen
que formularse nuevamente las opciones del propio bautismo
como expresión de una vida renovada. También, la penitencia
cuaresmal entra en esta dinámica bautismal. Mediante la
renuncia a lo superfluo el devoto abre su mente hacia la
conversión, haciéndolo disponible a la reconciliación con los
hermanos.
Cuaresma es tiempo de memoria: ¿Qué sería de nosotros si
Dios nos hubiese cerrado las puertas? ¿Qué sería de nosotros
sin su misericordia que no se ha cansado de perdonarnos y nos
da siempre una oportunidad para volver a empezar? ¿Dónde
estaríamos sin la ayuda de tantos rostros silenciosos que nos
tienden la mano y con acciones muy concretas nos devuelven la
Esperanza y nos ayudan a volver a empezar?
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En el presente año
2026,
los viernes
de celebración son:
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Primer Viernes |
20
de febrero |
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Segundo Viernes |
27
de febrero |
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Tercer Viernes |
6
de marzo |
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Cuarto Viernes |
13
de marzo |
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Quinto Viernes |
20
de marzo |
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Viernes
de Dolores |
27
de marzo |
Asimismo, los domingos
de celebración son:
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Primer Domingo |
22
de febrero |
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Segundo Domingo |
1
de marzo |
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Tercer Domingo |
8
de marzo |
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Cuarto Domingo |
15
de marzo |
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Quinto Domingo |
22
de marzo |
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Domingo de Ramos |
29
de marzo |
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Domingo de Ramos:
Día en que el
cristianismo recuerda la entrada triunfal de Jesucristo
en Jerusalén y la aclamación que hicieran sus seguidores
al colocar ramas de palma en su camino, con la
proclamación
¡HOSANNA! ¡Bendito el que viene en el nombre del
Señor!
dándose así inicio a la Semana Santa. |
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Y, los siguientes días de celebración
son:
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Lunes
Santo |
30
de marzo |
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Martes Santo |
31
de marzo |
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Miércoles
Santo |
1
de abril |
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Jueves Santo
[Cena del Señor] |
2
de abril |
Jueves Santo:
Este día la
Iglesia conmemora la institución de la Eucaristía por
Jesús en la Última Cena; la Oración en el Huerto;
y el lavatorio de los pies, ritual con el que el Señor
nos enseñó el mandamiento del amor y del servicio.
Según la
Santa Biblia, la Última Cena fue el momento en el
que Jesús se reunió con sus doce apóstoles para
compartir el pan y el vino, despidiéndose de ellos antes
de su Pasión y Muerte.
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Viernes Santo
[Pasión
del Señor] |
3
de abril |
Viernes Santo
Es una de las más
representativas y profundas conmemoraciones del cristianismo.
Significa el recuerdo de la crucifixión de Jesucristo, quien
murió en la cruz para salvación de la humanidad. Es un día de
duelo, y recogimiento espiritual. Algunas hermandades de los
templos o iglesias organizan
cortejos procesionales con el objetivo de orar, reflexionar y
acompañar espiritualmente a Jesucristo en camino al Calvario.
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Sábado Santo
-Sábado de Gloria-
[Vigilia
Pascual] |
4
de abril |
Sábado Santo:
Se recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrección
de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a
Jesús entre nosotros. Por la noche se realiza una
Vigilia
Pascual
en la víspera del
tercer día del Triduo Pascual. Ésta es la noche principal del
Año Litúrgico. Es la más
importante de todas las vigilias, encendiendo velas en señal
de la
Resurrección de Cristo.
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Domingo de
Resurrección
[Domingo
de Pascua] |
5
de abril |
Domingo de
Resurrección:
Es la festividad
más importante para el cristianismo, ya que con la
Resurrección de Jesús es cuando adquiere sentido nuestra
religión. Cristo triunfó sobre la muerte y con ello nos abrió
las puertas del Cielo.
Esta fiesta celebra
el regreso a la vida de Jesús, luego del calvario que tuvo que
padecer. De esta forma se cumple la palabra que Él dirigió a
sus apóstoles, cumpliendo el mandato divino.
La solemnidad de la Pascua -que significa Paso-
abarca el triduo de la Muerte, de la Sepultura y de la
Resurrección de Cristo.
Recordando en
la historia…
Fue en el Concilio de Nicea,
realizado por el emperador romano Constantino I, en el año 325
después de Cristo, donde se reconoció la Semana Santa, ya que
se declaró la creencia en la Pasión, Muerte y Resurrección de
Jesucristo; señalándose, también, cuando debía ser la Pascua y
la forma de establecerla.
Con el transcurrir del tiempo, los frailes franciscanos se
consagraron, con abnegada dedicación, a la conservación de las
tradiciones religiosas adquiridas; y fueron ellos, los que
establecieron el
Santo Vía Crucis,
que es una de las
expresiones más significativas y representativas de la
celebración religiosa de la Semana Santa, que es la
conmemoración católica que motiva a muchos fieles a
reflexionar sobre la dimensión del sacrificio de Jesús en
beneficio de la humanidad.
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